Tecnicas ante hemorragias y heridas

Viernes, 5 Septiembre   

¿Quién alguna vez no se le ha escapado el cuchillo y se ha hecho una pequeña herida? Es más, ¿quién en este último mes no ha sufrido en casa algún tipo de corte o golpe con hemorragia? Estos pequeños accidentes están a la orden del día. Así que seguro que eres una experta en curar este tipo de heridas. Pero ¿qué pasa cuando la hemorragia no para y la herida tiene unas dimensiones importantes?

1. Acuesta a la persona afectada, si es posible con la cabeza ligeramente más abajo que su tronco o las piernas. Esta posición reduce las posibilidades de desmayo, incrementando el flujo sanguíneo al cerebro. Si es posible eleva el sitio del sangrado para reducir el flujo sanguíneo.
2. Limpia la herida.
3. Aplica presión sobre la herida con un vendaje estéril o un trapo limpio.
4. Mantén presión hasta que pare el sangrado y cuando cese envuelve cuidadosamente la zona sangrante.
5. Si el sangrado continúa y traspasa el trapo, no lo quites. Añade más material absorbente encima.
6. Si el sangrado no se para con presión directa, aplica presión a la arteria más importante que nutre de sangre el área de la herida.
7. Una vez que el sangrado ha sido controlado, lleva a la persona herida a un servicio de urgencias. Si no eres capaz de parar la hemorragia, llama al servicio de urgencias para que la vengan a buscar cuanto antes.